lunes, 25 de junio de 2012

EXPORTAR CON PUNTERÍA


 a


El incremento de las exportaciones no es la receta mágica para darle un vuelco a nuestra balanza comercial y reactivar nuestra economía, pero sí es un pilar muy importante para cambiar la tendencia de los principales indicadores macroeconómicos.
Para alcanzar el éxito en la exportación hay que tener bien asentados los cimientos: productividad para ser competitivos, investigación que favorezca la diferenciación, formación (cultura, idiomas, planificación) para garantizar el acceso directo, financiación para llevar a término los acuerdos comerciales. Todos ellos han sufrido recortes por las distintas administraciones, cuando incrementando su presupuesto, aun con un mayor endeudamiento, supondría suavizar los efectos de la crisis y favorecer una salida más temprana.
Quizá lo más complejo de alcanzar, sea cual sea la coyuntura económica, es la formación, sobre todo con respecto a la dificultad del idioma y la diferencia cultural de algunos países. Es a este pilar donde más tiene que apuntar la administración si pretende favorecer el comercio exterior.
La Unión Europea ha puesto en marcha un programa para romper esta barrera de acceso a mercados tan importantes como complejos como son Japón y Corea del Sur, además de estar estudiando extender el programa a economías emergentes como China, India o Brasil.
El programa, para el que mi empresa y yo hemos sido preseleccionados, consiste en la formación de directivos de la UE en el idioma, cultura y comercio de los países objetivo, y está fundamentado en la capacidad exportadora de las empresas europeas candidatas y en las capacidades y habilidades personales de los directivos que recibirán la formación.
La dotación económica es reducida y exige un importante esfuerzo de las empresas participantes, pero las posibilidades de éxito son elevadas, más de veinte años de programa, con cientos de participantes, lo garantizan.
Quiero destacar algunas características de este programa:
1.       No es una ayuda económica, sino abrir una puerta que facilita la entrada a mercados complejos de difícil accesibilidad.
2.       La selección de los candidatos se hace mediante entrevista personal y test de evaluación de capacidades personales.
3.       La última fase de la formación son prácticas en empresas coreanas o japonesas.
Este tipo de ayudas, muy focalizadas en el objetivo y con un soporte cualificado, son las que alcanzan un mayor nivel de éxito.
En la Comunidad Autónoma Gallega y en general en todo el territorio nacional, existe un excesiva dependencia de las exportaciones a la UE, tal y como se puede comprobar en gráfico siguiente. Por países, nuestros principales “clientes” son Francia, Portugal e Italia, entre los tres suman más del 50% de nuestras exportaciones en 2011. Las perspectivas de la economía de estos países no son especialmente positivas.
 
Si analizamos las previsiones de crecimiento de las economías destino de las exportaciones gallegas vemos que se encuentran en la parte izquierda del siguiente gráfico, es decir donde se sitúan las que menos van a crecer en los próximos dos años. Sin embargo, países como Méjico, Corea, Brasil, Argentina, Chile Perú, India o Tailandia, no figuran en el gráfico superior.
 
A la vista de estos datos no es difícil extraer algunas conclusiones:
1.       Nuestras empresas comercian con el resto de la UE con fluidez, y tienen experiencia en la venta a estos países, próximos cultural y geográficamente, favorecidos además por políticas de libre comercio.
2.       El incentivo a la exportación debe focalizarse en los países con mayor crecimiento que además tienen unas barreras de entrada mayores y un mayor riesgo para el empresario gallego.
3.       Los incentivos a la exportación deben revisarse anualmente y centrarse en aquellas economías que resulten más atractivas.

Comerciar con las economías emergentes es complejo, el atomizado sector empresarial gallego no tiene capacidad para acceder a determinados mercados si no es con un apoyo decidido de la administración, pero nuestra economía no crecerá exportando, exclusivamente, a los países que, como España, están sufriendo más la crisis y más reducen su consumo.
Otro factor importante es saber qué exporta Galicia. Acceder al mercado no sólo es complejo sino que además hay que analizar la conveniencia de los productos que desde Galicia podemos ofrecer.
 
Por encima de todo destaca la partida de material de transporte, liderada por Citroën. La siguiente partida en importancia es materias textiles, favorecida por el peso de Inditex. La última partida destacable es la de productos del reino animal que hace referencia nuestro sector pesquero principalmente.
No es nuevo decir que tenemos una excesiva dependencia de nuestras dos grandes compañías, que representan, con el conjunto de empresas de su actividad, más del 50% de las exportaciones gallegas, dejando de manifiesto las dificultades que encuentran las Pymes para exportar sus productos. Sin embargo el dato positivo que se extrae es que tenemos un gran potencial exportador, ya que el mercado exterior, y sobre todo el de las economías emergentes, está esperando a que les vendamos la marca Galicia.