Es lamentable
el efecto que la poca determinación de
los políticos está teniendo sobre el electorado europeo.
Al decir “poca determinación”, me refiero a que no se termina de apostar por una Europa
unida, no se toman medidas contundentes y definitivas para asegurar la
solvencia griega y su continuidad en la moneda única, no se insiste en una
política de inmigración común y no se acomete de forma seria una reforma fiscal
que homogenice las 27 legislaciones fiscales de la Unión Europea, con efectos
tan sensibles como las ventajas fiscales al sector naval y los complejos
sistemas en que se sostienen.
Y al decir “efecto” me refiero al crecimiento de los partidos extremistas
en las últimas elecciones celebradas en Francia y Grecia sin olvidarnos de lo que ocurre en España
donde las fuerzas nacionalistas aseguran que la solución es un mayor
autogobierno, olvidando eso que se dice de que “la unión hace la fuerza”.
Además, el
fuerte crecimiento de las economías emergentes dibujarán un nuevo reparto de la
tarta del PIB mundial tal y como se refleja en los gráficos 1 y 2.
Ante este
previsible escenario es necesario que Europa se presente realmente unida, al
margen de extremismos y nacionalismos, si queremos seguir siendo competitivos y
mantener nuestro actual (quizá debería decir pasado) estado del bienestar.
La actual
crisis económica nos impone tomar una decisión, en palabras de Martin Wolf, director
asociado y jefe de opinión económica del Financial
Times “the eurozone
must become a stronger union or it will disappear[i]”, y su desaparición implicaría un periodo de recesión sin límite y
consecuencias muy negativas no sólo para Europa si no para todo el mundo.
Hay
que seguir apostando por Europa y dejar al margen localismos trasnochados que
confunden cultura, tradición e identidad con progreso, igualdad y bienestar. La
futura Unión Europea debe tener, además de una política fiscal común, políticas
comunes en I+D+i, de asunto exteriores con un único interlocutor a nivel
internacional, de inmigración y defensa de fronteras exteriores, dotar al
Parlamento Europeo de mayores poderes y garantizar la independencia del poder
judicial entre otras cosas. En definitiva, la salida a esta crisis es más
Europa y lo contrario nos va a pasar factura.
[i] Financial times “If Greece goes: An
exit is likely to shatter faith in the eurozone’s integrity for ever” 17 de
mayo de 2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario