miércoles, 13 de junio de 2012

MAS VALE UNA VEZ COLORADO QUE CIENTO AMARILLO


No soy un experto en inversiones ni mucho menos, pero he leído los decálogos de inversión que publican algunas de las más prestigiosas revistas y diarios especializados en economía y creo que están redactados por unos expertos tan expertos y que saben tanto, que no se les entiende. Yo sólo propongo cuatro perogrulladas, pero en vista de lo que ha pasado con las “innombrables” y otras cosas por el estilo que me llegan a los oídos  voy a resumir de la forma más clara posible los principales aspectos que debe tener en cuenta quien quiera obtener un rendimiento a sus ahorros y qué mejor que la sabiduría popular para explicarlo:
1.       Un grano no hace granero pero ayuda al compañero.
INVIERTE. Piensa que la inflación va en contra de tus ahorros, si la vida sube un 2% tus ahorros valen un 2% menos. No hay nada malo en invertir.
2.       Quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija.
ASESÓRATE. Esto es clave, es tan clave que si lo vas a hacer no hace falta que sigas leyendo. Lo que va a continuación es sólo para rellenar el folio… o por curiosidad.
3.       El que quiera peces que se moje el culo.
SIEMPRE HAY RIESGO. ¡Que quede clarito! Tener el dinero en el colchón tiene riesgo, tener dinero en una cuenta a la vista tiene riesgo, tener una cuenta en Suiza tiene riesgo. Todo tiene riesgo sólo que hay unas cosas más arriesgadas que otras.
4.       Más vale pájaro en mano que ciento volando.
A MAYOR RENTABILIDAD MAYOR RIESGO. Al hilo de la anterior. Esto es un principio financiero básico, si te da mucha rentabilidad es que el riesgo es muy alto. DESCONFÍA. Las “gangas” sólo se descubren a “toro pasado”, tú nunca las encontrarás y piensa que el buen paño en el arca se vende.
5.       No metas todos los huevos en la misma cesta.
ESO MISMO. Una concentración de riesgo superior al 25% es demasiado arriesgada. Aunque los fondos de inversión (los buenos) ya están diversificados eso también es concentrar riesgo: distintos fondos, distintos vencimientos, distintos productos, distintas rentabilidades.
6.       Ande yo caliente ríase la gente.
NO A LAS MODAS. No inviertas en el producto de moda. Mira lo que ha pasado con Facebook, o con las puntocom hace unos años (¿no te acuerdas de Terra? pues eso).
7.       Pan pa’hoy y hambre pa’mañana.
NO SEAS CORTOPLACISTA. Nadie, repito: NADIE se hace rico comprando y vendiendo cada día en bolsa y mucho menos tu vecino, de hecho tu vecino ha comprado unas diez veces acciones de Telefónica, nueve ha perdido pasta y no te las cuenta y en la que te cuenta se le olvida decir que la mayor parte del beneficio se lo quedó el intermediario. Invierte siempre a medio o largo plazo, las posibilidades de tener una buena rentabilidad son mucho más altas. Así es como se han hecho las grades fortunas de los que invierten en bolsa, así y con un buen equipo de analistas… es decir, con trabajo.
8.       Hombre prevenido vale por dos.
PLANIFICA TUS COMPRAS en el plazo en que planifiques tus inversiones, si prevés que en dos años vas a necesitar cambiar de coche no te metas en una inversión a tres años, en el mejor de los casos tendrás una comisión por cancelación y si se trata de renta variable quizá te veas obligado a vender con pérdidas.
9.       Agua pasada no mueve molino.
LO QUE HA IDO BIEN ANTES NO TIENE POR QUÉ SEGUIR BIEN EN EL FUTURO. Da pistas pero no es un axioma.
10.   Jugar por necesidad, perder por obligación.
Si lo que quieres en dinero rápido, JUEGA A LA PRIMITIVA, tienes más posibilidad de ganar que en bolsa y sólo pierdes un eurillo por semana.
11.   El que parte y reparte se queda con la mejor parte.
NO COJAS LO PRIMERO QUE OFRECE EL BANCO. El banco siempre quiere vender lo que más le interesa, ya sea porque se lleva una buena comisión o porque ofrece algún producto en el que está directamente implicado (como las “innombrables”). Lo que te ofrece el director del banco es lo que le dicen que ofrezca.
12.   Hasta el rabo todo es toro.
LEER, LEER y LEER y si no se entiende PREGUNTAR, que como reza el título del artículo más vale una vez colorado que ciento amarillo.
Son las recomendaciones que doy y daría a mis amigos, es un mundo complejo en el que más de uno con experiencia y conocimientos ha patinado, y aunque es sabido que nadie escarmienta en cabeza ajena espero que antes que te cases mires lo que haces…

viernes, 18 de mayo de 2012

MAS EUROPA, MENOS NACIONALISMOS


Es lamentable el efecto que la poca determinación de los políticos está teniendo sobre el electorado europeo.
Al decir “poca determinación”, me refiero a que no se termina de apostar por una Europa unida, no se toman medidas contundentes y definitivas para asegurar la solvencia griega y su continuidad en la moneda única, no se insiste en una política de inmigración común y no se acomete de forma seria una reforma fiscal que homogenice las 27 legislaciones fiscales de la Unión Europea, con efectos tan sensibles como las ventajas fiscales al sector naval y los complejos sistemas en que se sostienen.
Y al decir “efecto” me refiero al crecimiento de los partidos extremistas en las últimas elecciones celebradas en Francia y Grecia sin olvidarnos de lo que ocurre en España  donde las fuerzas nacionalistas aseguran que la solución es un mayor autogobierno, olvidando eso que se dice de que “la unión hace la fuerza”.
Además, el fuerte crecimiento de las economías emergentes dibujarán un nuevo reparto de la tarta del PIB mundial tal y como se refleja en los gráficos 1 y 2.
Ante este previsible escenario es necesario que Europa se presente realmente unida, al margen de extremismos y nacionalismos, si queremos seguir siendo competitivos y mantener nuestro actual (quizá debería decir pasado) estado del bienestar.
La actual crisis económica nos impone tomar una decisión, en palabras de Martin Wolf, director asociado y jefe de opinión económica del Financial Timesthe eurozone must become a stronger union or it will disappear[i]”, y su desaparición implicaría un periodo de recesión sin límite y consecuencias muy negativas no sólo para Europa si no para todo el mundo. 
Hay que seguir apostando por Europa y dejar al margen localismos trasnochados que confunden cultura, tradición e identidad con progreso, igualdad y bienestar. La futura Unión Europea debe tener, además de una política fiscal común, políticas comunes en I+D+i, de asunto exteriores con un único interlocutor a nivel internacional, de inmigración y defensa de fronteras exteriores, dotar al Parlamento Europeo de mayores poderes y garantizar la independencia del poder judicial entre otras cosas. En definitiva, la salida a esta crisis es más Europa y lo contrario nos va a pasar factura.


[i] Financial times “If Greece goes: An exit is likely to shatter faith in the eurozone’s integrity for ever” 17 de mayo de 2012

martes, 6 de marzo de 2012

EL MILAGRO DE CONVERTIR LA GASOLINA EN AGUA


Tanto legos como peritos en materia financiera dominan un vocabulario que, a fuerza de reiteración en los medios de comunicación, corre peligro de secularizarse hasta la profanación, y es que detrás de expresiones tan mundanas como “Producto Interior Bruto”, existe un soporte tan complejo que, los que sabemos que nada sabemos, procuramos utilizarla con cautela.
Sirva esta introducción como simple reflexión para darme pié a incidir sobre la insistencia de las noticias sobre macroeconomía que, día tras día, nos hablan de la falta de liquidez en el mercado financiero, del coste de la deuda soberana medido en tasa de riesgo, del inminente default griego y su posible efecto dominó, de las obscenas cantidades de dinero que el BCE pone a disposición de las entidades financieras o de las fusiones, refusiones y contrafusiones, a las que se ve forzado nuestro sistema financiero que terminará condicionando la competencia en el sector ¿en qué sentido?
También es noticia recurrente, aunque no tanto como lo expuesto en el anterior párrafo, el número de empresas que han solicitado, de forma voluntaria o forzosa, concurso de acreedores, el descenso en el número de trabajadores autónomos, los ratios de morosidad de las entidades financieras o el más que doloroso dato de parados nuevos de cada mes.
Pues no es ni aquello ni esto de lo que me quiero ocupar, si no de cuanto acontece entre lo uno y lo otro, es decir, de la relación causa efecto entre los grandes movimientos macroeconómicos y el día a día de las pequeñas empresas.
Los niveles de apalancamiento alcanzados por las empresas españolas han estado por encima de sus posibilidades, en algunos con una tasa de rentabilidad aparejada y en otros cubriendo pérdidas u otras liberalidades, el caso es que unas y otras han visto afectadas su demanda, han tenido que redimensionarse y refinanciarse. Me interesan las primeras (porque las otras tendrían tarde o temprano el mismo fin), las que han invertido y han ganado, las que el primer día de la crisis podrían haber cerrado el “chiringuito”, recoger sus beneficios y liquidar legalmente la sociedad, pero que finalmente decidieron, por vocación, convicción, responsabilidad o incluso avaricia, continuar con un negocio cuyo único objetivo era sobrevivir mientras mermaban los recursos propios. Porque lo que antes era para las empresas su gasolina, lo que hacía mover todo el proceso de suma de valor y generaba rentabilidades positivas, ahora se ha convertido en agua, necesaria para la supervivencia. Imprescindible.
De aquellas noticias  que señalaba en el segundo párrafo se desprende que las entidades ofrecen sus refinanciaciones a unos tipos de interés mucho más elevados, con TAE que duplican o triplican las del año 2008. Las fusiones de cajas de ahorro propician sinergias para los bancos pero para las empresas suponen un efecto contrario, es decir, un euro de financiación en la entidad A más un euro en la entidad B, suponen un euro y medio en la entidad AB. Además estas fusiones generan confusión en las entidades, por cambios (que unos hacen mejor que otros) que al final se traducen en retrasos en el análisis de operaciones, que si llegan tarde puede hacer que se pierda una oportunidad de negocio. Las entidades saben que comercian con agua y por tanto presionan para venderte otros productos que no son necesarios para la actividad empresarial como son seguros personales, planes de pensiones, aportaciones a fondos de inversión… o incluso algunos más sofisticados como coberturas de riesgo, o participaciones preferentes que lo que hacen es introducir un nuevo riesgo en la empresa y que no son ni necesarias ni comprendidas por la pequeña empresa que las firma para beber de la renovación su póliza de crédito. Las entidades financieras, al ver disminuida su cuenta de resultados por su menor actividad prestamista recurren a compensarla con el incremento de las comisiones, que duplican o triplican las de hace cuatro años.
Con todos estos efectos, y con muchos más, tiene que lidiar el empresario cada día, hasta que un día muere de sed; porque perdió una oportunidad de negocio, porque sus gastos bancarios eran muy elevados, porque su rentabilidad económica se redujo, por la presión de un mercado que obliga a bajar costes ante la amenaza de los mercados emergentes, y se situó por debajo de su elevado coste de financiación, porque le han privado de sus pólizas de anticipo de efectos, que nuca habían tenido incidencias, por la política del “café para todos”, y por más medidas tomadas por el oligopolio financiero español.
En definitiva que el milagro de convertir la gasolina en agua, no tiene nada de milagroso y sí  mucho de tendencioso o al menos de oportunista. La solución a todo, como dijo un amigo mío: un ICO  a siete años con uno de carencia