El cielo azul intenso. Windguru se equivoca de nuevo. Creo que publican el tiempo que creen queremos tener, en vez de la predicción real. ¡Vaya casualidad! ¡Cómo los políticos!
No sé si esta conocida página de consulta meteorológica hace malas predicciones o tiene malas intenciones, con respecto al político no me cabe duda de que se trata de lo segundo. Nos mienten. No es una novedad.
Sin embargo existen distintos tipos de mentira, simplificando puedo catalogar tres:
1. La mentira colectiva, En este caso el que miente en primera instancia no es el político, es el ciudadano el que se engaña a sí mismo. Muchas de las reformas que es necesario acometer son, con certeza, dolorosas, sería necesario pasar una larga temporada en el “hospital” para someternos a una cirugía delicada y con un proceso de recuperación costoso en esfuerzo y cansancio. El ciudadano, que es cortoplacista y que no se siente responsable de su enfermedad, no quiere ni oír hablar de de pasar por el quirófano. El político, acomodado en su escaño, prefiere no meterse en esos pensiles. De esta forma el médico nos manda para casa con una receta de paracetamol que nos aliviará los dolores y una promesa de que esto se cura con un poco de ejercicio y dos litros de agua al día. Mentira.
2. La mentira que justifica el fin, Esta mentira hay que asumirla. Y los gobiernos deben asumir que la gente proteste, lo que les obligará en muchos casos a hacer demagogia. Esto se aclara con ejemplo: Dentro de una semana es posible que un meteorito se estrelle contra España. Imagínense el caos que se podría organizar. Este es un ejemplo muy claro, el problema es que en la realidad esto no siempre está tan claro.
3. Sálvese quien pueda, esta es la peor. El político que está aferrado a la butaca llegará hasta el esperpento con tal de conservarla. Yo esto no lo entiendo ¿qué tiene el poder que engancha tanto? No es por dinero, el político retirado siempre engrosa más sus arcas en la actividad privada que en su actividad pública. Misterio…
En definitiva, es muy fácil echar la culpa de todo a los políticos, pero yo pienso que son sólo un reflejo de los ciudadanos que les han votado. Cuando cambie nuestra sociedad o cuando asumamos nuestra propia idiosincrasia (no somos nórdicos) entonces nuestros dirigentes también cambiarán. Un rayo de esperanza: creo que ya ha empezado a cambiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario