jueves, 27 de octubre de 2011

RECORTES VS. CALIDAD

Dicen que ayer cayeron en Vigo unos 90 litros de agua por metro cuadrado. La verdad es que llovió mucho, y ocurrió que varias calles, locales y garajes se inundaron porque la red de pluviales de Vigo no daba a basto para desaguar tal cantidad de lluvia. No es el objeto de esta reflexión opinar sobre si los efectos del temporal eran o no evitables o previsibles, lo que está claro es que el dato de la pluviosidad no es suficiente para emitir un juicio, también es necesario saber otros datos como cuál fue la intensidad de lluvia por hora, cuánto tiempo llevaba sin llover, para qué caudal están preparados los colectores, si la marea estaba alta o baja y así un largo número de variables con mayor o menor influencia sobre el resultado final.
El sistema educativo o el sanitario, en portada todos los días por los recortes que están sufriendo o van a sufrir, se miden por una única variable: el presupuesto. Y tanto los políticos que ordenan los recortes como quienes los sufren, establecen una relación directamente proporcional entre presupuesto y calidad, a mayor presupuesto mayor calidad y viceversa. ¡Qué gran error! No tiene por qué ser así, ¡estamos muy equivocados! Está claro que el recurso económico es importante pero hay otro que lo es mucho más: la capacidad de gestión, que puede darle la vuelta a relación de la que hablábamos antes y hacer posible que con menor presupuesto se obtenga una mayor calidad.
El aprovechamiento de las tecnologías de la información existentes e implantadas, la formación de los recursos humanos, sinergias, mejora de procesos, dirección profesionalizada, compartir sabiduría, eliminación de burocracia, reducción de estructuras excesivamente piramidales, aprovechamiento de los espacios, externalización de servicios (no confundir con privatización), centrales de compras y cien mil cosas más que propiciarían una mejor calidad en el servicio y la detección de despilfarros y la consiguiente reducción de costes.
Si algo hemos aprendido los que tenemos que lidiar con la crisis día a día, es que los recortes indiscriminados sólo llevan a la extinción. Y fijaos que no he hablado del despilfarro, he partido de la base de que existe una gestión aceptable.
Os invito a aportar otras líneas de mejora en gestión del tipo de las expuestas, o lo que sería mejor, a decirme que todo esto ya se hace.

lunes, 10 de octubre de 2011

¿SOÑADOR? ¿INCAUTO? ¿INOCENTE? ¿RESPONSABLE?

Desde mi ventana veo el horizonte. A lo lejos, como si no estuviese en ninguna parte, hace días que se ha instalado una nube grisácea que no lo es. Y que tampoco está lejos, en realidad nos está envolviendo aunque no lo percibamos.
A mediodía me gusta distraerme dando un paseo junto al río. Cada vez me cuesta más ver el agua, apenas fluye entre pequeños islotes que emergen y reverdecen favorecidos por el sol y la humedad. Donde no hay un río la hierba está seca.
Muchos de mis vecinos sufren cortes de agua y yo, viendo sus barbas pelar, procuro ahorrar el máximo posible de agua. La hierba de mi jardín también está seca.
Sin embargo no dejo de escuchar comentarios que con alegría bendicen la bondad del tiempo. Y es que mientras tengamos pan “pa” hoy ¡qué más da que mañana pasemos hambre!
Una de las cosas que más me gusta de estar afiliado a UPyD es que ahora mantengo tertulias políticas constantemente, y eso me encanta. Me encanta porque aprendo, porque tengo amigos, conocidos, vecinos y familiares que saben mucho de muchas cosas.
Por otra parte, como militante de UPyD, me siento con voz, una voz pequeñita pero que se escucha. Y me siento parte de la democracia porque puedo expresar lo que he escuchado y procesado. Y quizá un día la opinión que he formado a partir de esas tertulias, algunas lecturas y mi humilde experiencia se sume a otras opiniones y llegue a formar parte de un programa político. Y quizá haya gente que crea que ese programa político le representa y lo vote. Y quizá lo que un día fue una simple charla “para arreglar el mundo” al día siguiente se esté votando en el Congreso.
Por supuesto que no todo tiene cabida, el partido ha redactado un manifiesto fundacional donde se recogen sus directrices y donde se puede comprobar que el auténtico leitmotiv de UPyD es la igualdad y la defensa de los derechos de los ciudadanos. No es un objetivo fácil y no todos estaremos de acuerdo con los medios para alcanzar este objetivo. No comulgo con todo lo que propala UPyD, pero lo acepto democráticamente y expreso mi opinión con libertad.
Estoy deseando que la nube de polución desaparezca, que el río fluya y que los colores del otoño vuelvan. Podréis decir que soy un soñador, pero no soy el único.