martes, 31 de mayo de 2011

¿LES DOLERÁ EL BOLSILLO?

Mirar el océano en días de tempestad es realmente espectacular. A mí particularmente me gusta ir a la playa de Samil y si se puede sentarme en el paseo y si se puede bajar a la arena. Allí a veces he podido contemplar un fenómeno milagroso; un rayo de sol que consigue colarse, no sin esfuerzo, entre las espesas y grises nubes que pueblan el cielo iluminando un punto azar de la ría de Vigo. Es algo precioso, pero no pasa con mucha frecuencia. Es algo así como encontrar una aguja en un pajar o como que un juez condene a un alcalde a pagar de su bolsillo una deuda contraída por el ayuntamiento. www.expansion.com/2011/05/31/empresas/inmobiliario/1306795063.html
Mi profesión consiste en adivinar el futuro. Observo el presente, tomo la información necesaria, la traduzco a euros, la ordeno, la resumo y la plasmo de la forma más simple que sé. Soy director financiero (entre otras cosas).
Sea como sea el escenario o escenarios que vislumbro siempre trato de mejorarlo o simplemente cambiarlo. De esta forma tan sencilla me garantizo que nunca salga un céntimo más que entre. Desarrollo mi trabajo en una pequeña empresa y no soy el número uno de promoción. Sólo hago mi trabajo. Por eso no comprendo cómo las cuentas de todos los ayuntamientos, dirigidas por personas más competentes, son tan deficitarias.
Yo, como todo aquel que tiene un puesto de trabajo en una empresa privada, cumplo con mi trabajo, porque así me gano el salario que paga mis gastos, porque colaboro en que mi empresa sea estable y pueda seguir pagando mis gastos en el futuro y porque representa para mí una satisfacción personal hacer bien mi trabajo y que mi entorno me valore como persona y como profesional. A los ediles y su circunstancia no sé si les mueve la ineptitud, la fe en nuestra ignorancia, el dinero, el poder, el bien común o un poco de cada. Sí, creo que un poco de cada. Incluido lo último. Y por esta amalgama de acicates nuestros municipios están endeudados.
Si la sentencia del TSJ de Andalucía fuese el pan nuestro de cada día, cabrían dos posibilidades, o que nadie se presente para ser elegido alcalde o que nuestros ayuntamientos gozasen de una envidiable salud financiera. Y que nadie piense que esto iría en detrimento de nuestra calidad de vida o de nuestras mejoras sociales, una buena gestión lo es en todos sus frentes. Una economía saneada significa mejores parques, mejores albergues, mejores polígonos industriales, mejores calles y sobre todo mayor INDEPENDENCIA.

jueves, 26 de mayo de 2011

SOBRE LAS ELECCIONES

El cielo azul intenso. Windguru se equivoca de nuevo. Creo que publican el tiempo que creen queremos tener, en vez de la predicción real. ¡Vaya casualidad! ¡Cómo los políticos!
No sé si esta conocida página de consulta meteorológica hace malas predicciones o tiene malas intenciones, con respecto al político no me cabe duda de que se trata de lo segundo. Nos mienten. No es una novedad.
Sin embargo existen distintos tipos de mentira, simplificando puedo catalogar tres:
1.       La mentira colectiva, En este caso el que miente en primera instancia no es el político, es el ciudadano el que se engaña a sí mismo. Muchas de las reformas que es necesario acometer son, con certeza, dolorosas, sería necesario pasar una larga temporada en el “hospital” para someternos a una cirugía delicada y con un proceso de recuperación costoso en esfuerzo y cansancio. El ciudadano, que es cortoplacista y que no se siente responsable de su enfermedad, no quiere ni oír hablar de de pasar por el quirófano. El político, acomodado en su escaño, prefiere no meterse en esos pensiles. De esta forma el médico nos manda para casa con una receta de paracetamol que nos aliviará los dolores y una promesa de que esto se cura con un poco de ejercicio y dos litros de agua al día. Mentira.
2.       La mentira que justifica el fin, Esta mentira hay que asumirla. Y los gobiernos deben asumir que la gente proteste, lo que les obligará en muchos casos a hacer demagogia. Esto se aclara con ejemplo: Dentro de una semana es posible que un meteorito se estrelle contra España. Imagínense el caos que se podría organizar. Este es un ejemplo muy claro, el problema es que en la realidad esto no siempre está tan claro.
3.       Sálvese quien pueda, esta es la peor. El político que está aferrado a la butaca llegará hasta el esperpento con tal de conservarla. Yo esto no lo entiendo ¿qué tiene el poder que engancha tanto? No es por dinero, el político retirado siempre engrosa más sus arcas en la actividad privada que en su actividad pública. Misterio… 

En definitiva, es muy fácil echar la culpa de todo a los políticos, pero yo pienso que son sólo un reflejo de los ciudadanos que les han votado. Cuando cambie nuestra sociedad o cuando asumamos nuestra propia idiosincrasia (no somos nórdicos) entonces nuestros dirigentes también cambiarán. Un rayo de esperanza: creo que ya ha empezado a cambiar.

viernes, 17 de septiembre de 2010

LOS LIBERADOS SINDICALES

La mañana está fresca. Las nubes se dispersan. Quizá mañana todavía pueda disfrutar del último día de playa. Porque el final de septiembre promete nubarrones de los buenos. Y esto no lo dice Windgurú, lo dicen las portadas de toda la prensa nacional.
Una andanada de noticias están preparando el ambiente para la huelga general: la percepción del Presidente Rodríguez Zapatero sobre la realidad de los parados que “trabajan por España”, los videos sobre “las mentiras de la crisis” que UGT ha realizado en clave de humor y que exhibe en su página web www.ugt.es  , la controversia creada por los liberados sindicales a raíz de las intenciones de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, e incluso la expulsión de ciudadanos rumanos asentados en Francia por parte del gobierno de Nicolás Sarkozy.
Me parece muy apropiado el debate abierto sobre los liberados sindicales. Lo demás es humo, no me interesa.
Es cierto, quizá Esperanza Aguirre saque el tema para desviar la atención sobre otros asuntos, y es seguro que en su administración tiene otros problemas más importantes y urgentes que tratar. Y por supuesto la coincidencia con la huelga general no es casualidad. Pero asépticamente el tema es, por sí mismo, relevante.
El representante o liberado sindical es una pieza fundamental en el marco laboral, y es necesario que disponga de tiempo dentro de su jornada de trabajo,  por tanto retribuido, para dedicarse a las labores sindicales, es decir, a vigilar que el empresario cumpla lo pactado en el convenio colectivo al que esté adherido o en el Estatuto de los Trabajadores.
No sé qué cantidad de horas son necesarias para ejercer con diligencia estas labores, pero sí sé que hay empresas que no cumplen los Convenios Colectivos y que nadie lo denuncia. También sé que hay representantes sindicales que dedican sus horas de representación sindical a asuntos personales. No sé si estos y aquellas son el 10, el 50 o el 99% de su respectivo total y por eso hay que abrir este debate.
Percibimos al empresario como un explotador y al sindicalista como un alborotador. Esto es un problema que lleva al trabajador a desconfiar de uno y de otro y hace que sienta solo. Tiene que cambiar.
 Nuestra percepción colectiva nos alarma de que hay un problema, pero la percepción es subjetiva, hay que trabajar con datos objetivos y hay que tomar medidas consecuentes y adecuadas.
La estructura sindical y sus funciones deben ser revisadas porque afectan a nuestra productividad y por tanto a nuestra competitividad, y si no somos competitivos nadie nos va a comprar y nosotros compraremos fuera y por tanto más empresas tendrán dificultades y por tanto habrá más trabajadores “trabajando por España” y así hasta que nos cansemos.
Hay muchos factores que afectan a la productividad, la relación patronal-sindicatos en uno de ellos. En todo hay que rascar.

martes, 14 de septiembre de 2010

LA SOLUCION MAS SIMPLE

Un día de sol. Temperatura agradable. Un pequeño descanso para tomar un café sin saborearlo mucho. Como las noticias del Faro. Me detengo a saborear una. Sabe mal. Sienta mal. La Grúa podrá retirar los vehículos que no paguen la ORA, matices y blablablá. ¿Tan vacías están las arcas municipales? ¿No es anticonstitucional? Pues parece que no, la  Ley 18/2009, de 23 de noviembre lo ampara. Es decir, el Concello tiene derecho a  sustraernos nuestro vehículo. ¿Con qué motivo? Se me ocurren algunas causas nobles pero yo creo que sólo lo hacen por recaudar.
En mi subconsciente romántico palpita la idea de que los impuestos existen para sufragar aquellas inversiones que son de interés común y donde la iniciativa privada no inicia o no debe iniciar. Por tanto deben ser administrados con escrupuloso detalle, permanente reflexión y aplicados desde una inmaculada concepción. Todo falla.
Hace exactamente 2 años y medio, cuando una empresa tenía problemas, iba al banco, le daban dinero y podía seguir felizmente con sus problemas. Todos sabemos a dónde nos lleva este exponente de nuestra cultura. Rectifico, no tenemos ni idea a dónde nos lleva. Hoy una empresa con problemas echa el candado y el resto están aprendiendo a ser competitivas  al descubrir  que, usando un poco la inteligencia y tres o cuatro normas básicas, se pueden evitar los problemas.
El Concello de Vigo, aunque podríamos extenderlo a la mayoría de las administraciones, todavía no se ha dado cuenta de este hecho, el de usar un poquito la inteligencia, y prefiere pedir dinero al banco, esto es, a nosotros. Y lo hace de la peor de las maneras posibles, amenazando. Y lo hace con la aquiescencia de la administración central. Y lo hace engañando a muchos ciudadanos que, al contrario que yo, sí creen que a los políticos les mueven causas nobles: la mejora del tráfico, el castigo al infractor… Y lo hace, en definitiva, por una mala gestión.
He dejado un par de temas en el aire que podrían dar para otras tantas cartas: El tráfico y la vocación política. Será para otro ratito libre.
Por cierto, las grúas retirando vehículos van a generar muchos atascos…